6 de septiembre de 2007

Pavarotti ha muerto... ¡Viva Paul Potts!


El mundo entero llora a Luciano Pavarotti, el tenor italiano que llevó la lírica al pueblo, fallecido en la madrugada de hoy (jueves 6/Sep/07) a los 71 años de edad en su ciudad natal de Módena debido a un cáncer de páncreas que padecía desde el año 2006.

Sin embargo, esa la ley de la vida. Los unos se van y los otros llegan...

El artículo más visitado de mi Blog desde el 13/Jul/07, fecha en que fue publicado, ha sido Paul Potts ¡Extraordinario!, pero ¿qué tiene que ver Paul Potts con Luciano Pavarotti?

Paul Potts, fue un humilde y tímido vendedor inglés de celulares, que, con su diente partido y su traje barato, llegó a la audición de "Britain's Got Talent" (Gran Bretaña tiene talento - Jun/07), un concurso de la televisión inglesa, diciendo que iba a cantar nada menos que Ópera...

Al inicio, los rostros del jurado fueron de escepticismo, burla y sarcasmo, pero apenas entonó los primeros versos de "Nessun Dorma" (Que nadie duerma, el aria final de la ópera Turandot que hizo famoso a Luciano Pavarotti) los integrantes del jurado quedaron boquiabiertos y el público se puso de pie para ovacionarlo.

Para los aficionados serios a la ópera, la belleza natural y el color de su voz hicieron de Luciano Pavarotti el intérprete ideal del repertorio lírico italiano. Y para millones más, sus interpretaciones de arias como "Nessun Dorma" representaban la esencia de la ópera...

Como homenaje a Pavarotti quiero presentarles este mano a mano de dos tenores extraordinarios cantando "Nessun Dorma", sin olvidar que el uno es un aficionado que apenas está saliendo del anonimato, y el otro, no sólo fue su maestro, sino uno de los más grandes y famosos profesionales del canto en la historia de la humanidad...

Haciendo clic Aquí puede verse el video de Paul Potts cantando "Nessun Dorma".

Haciendo clic Aquí puede verse el video de Luciano Pavarotti cantando "Nessun Dorma".

Pavarotti ha muerto... ¡Viva Paul Potts!

(C)JAR 2007

29 de agosto de 2007

Carta a la mujer de mis sueños...


Medellín, Julio 15 de 2002

Querida mujer de mis sueños:

Perdóname por no llamarte con tu nombre pero, al momento de escribirte esta carta, todavía no tengo el gusto de conocerte o, al menos, no tan profundamente como para grabar definitivamente tu nombre de pila en mi corazón.

Quiero que sepas que tú me has inspirado y dado la fuerza necesaria para luchar día a día, año a año, evitando los vicios y las malas compañías, y tratando de alcanzar las mismas cualidades y virtudes que yo te admiraba en mis sueños de adolescente.

Te he querido toda mi vida con locura, te he imaginado con un cuerpo casi tan bello como tu alma, el cual ha venido creciendo hasta convertirte en la mujer más hermosa para mis ojos, sin haber perdido nunca la ternura, la alegría y la sencillez que tenías cuando niña...

Han pasado muchos años y en varias ocasiones he creído haberte encontrado en cada una de las mujeres a quienes he creído amar. En algunos casos las he idealizado, como Don Quijote a su amada Dulcinea, tratando de vivir en un mundo de fantasía; otras veces he tratado de moldearlas y adaptarlas a la fuerza para hacerlas coincidir exactamente contigo, como la zapatilla de la Cenicienta, y en ocasiones me he dejado dominar por la pasión y perdido completamente el rumbo de una relación inmadura...

En todos estos días de estudio, auto conocimiento y reflexión, creo haber aprendido de mis errores del pasado y entendido que el amor real no lleva prisa. Por fin he entendido la frase "cuando dejes de correr, llegarás". Ya sé que una relación duradera tiene que estar basada en el conocimiento profundo de la pareja y en la aceptación total de sus virtudes y defectos. Ya sé que no debo idealizar a mi pareja, no debo atribuirle cualidades o virtudes que no posea. Tampoco debo pensar en que ella cambiará sus "pequeños defectos" para convertirse en la mujer de mis sueños, debo aceptarla como es y construir con ella un amor verdadero que se afiance con el constante deseo de darnos sin condiciones, y que crezca, permitiéndonos a ambos la independencia con libertad y autonomía. Ya sé que debo basar mis sentimientos en la personalidad de mi pareja y no en sus atributos físicos o en las relaciones sexuales. Debo siempre buscar una relación constructiva que nos beneficie, en lugar de hacernos daño, tanto si la relación perdura como si no. Ya sé que debo evitar los celos y la búsqueda del control de mi pareja, ya que nadie, ni aún casado, es dueño de su pareja. El verdadero amor no asfixia ni quita jamás la libertad...

También sé que entre los retos más difíciles que hay en este mundo, tal vez no haya ninguno más difícil de lograr que un BUEN matrimonio, pues no sólo se requiere haber preparado y solidificado sus bases con un buen noviazgo, sino una dedicación permanente, que exige más esfuerzo y tenacidad que aprender a tocar cualquier instrumento musical. En un buen matrimonio, cada uno de los cónyuges debe estar dispuesto a darlo todo a cambio de nada, desear siempre lo mejor para la persona amada, disfrutar con su alegría y llorar con sus tristezas, permanecer a su lado en la adversidad para darle una frase de consuelo, de ánimo y de apoyo; debe estar dispuesto a entregar el alma y el corazón sin condiciones, por el simple gusto de darse, por la simple alegría de amar... El amor conyugal permite encontrar la propia felicidad en la felicidad del cónyuge.

Y también he aprendido que en un buen matrimonio no todo es romanticismo y, como en cualquier sociedad, hay prerrequisitos que cumplir y normas que establecer para su buen funcionamiento. Según los expertos, dos personas que deseen unir sus vidas en matrimonio deberían tener estilos de vida similares, realizaciones profesionales independientes y temperamentos opuestos pero complementarios. Los matrimonios felices entre "príncipes" y "cenicientas" no existen en la vida real y las primeras y más comunes causas de problemas en el matrimonio son tan vulgares y poco románticas como la lucha por el mando en el hogar y los desacuerdos sobre el dinero, por lo tanto, es necesario estar preparados para resolver "asertivamente", con calma, con equidad y con justicia, todos estos problemas cuando se presenten. La confianza, el diálogo y el respeto nunca se pueden perder en un matrimonio, así como tampoco en ninguna sociedad comercial.

Para terminar, deseo agradecerte infinitamente por haber actuado gratis en tantos de mis sueños, por haberme dado la fuerza para ser lo que soy y lo que pienso llegar a ser. Te amo, no sólo por lo que tú eres sino por lo que yo soy cuando pienso en ti. No sé cuándo te convertirás finalmente en mi mujer de cuerpo y alma pero me siento capaz de esperarte esta vida y otras más, y mientras tanto, trataré de seguir creciendo para merecerte...

Te amaré por siempre,


Jorge A Restrepo

P/D: Esta carta la escribí estando secuestrado en la Comuna 13 de Medellín. Ver Reflexiones durante mi secuestro en este mismo Blog

(C) JAR 2002