12 de junio de 2008

Nadie llega a tu vida por azar

Autor desconocido

Las personas entran en tu vida por una razón, por una estación o por una vida entera, y cuando percibas cuál es el motivo, vas a saber qué hacer con cada persona...

Cuando alguien llega a tu vida por una razón…
Es generalmente para llenar una necesidad que has demostrado tener. Viene a ayudarte con una dificultad, proporcionarte apoyo y orientación, ayuda física, emocional o espiritual. Podrá parecer un regalo del cielo, ¡y lo es! Está ahí porque tú necesitas que esté ahí. Entonces, sin ninguna actitud errónea de tu parte o en una hora incierta, esa persona dirá o hará alguna cosa para llevar esa relación a su fin. Algunas veces, actúa y nos fuerzan a tomar una posición. Es posible que muera o simplemente se vaya. Lo que debes entender es que tus necesidades han sido atendidas y tus deseos cumplidos. Su trabajo ha sido hecho y, ahora, es tiempo de marcharse...

Cuando alguien llega a tu vidas por una estación...
Es porque llegó el momento de repartir, crecer y aprender. Te trae la experiencia de la paz o te hacen reír. Te podrá enseñar algo que nunca has hecho, generalmente te da una cantidad enorme de placer, pero solamente por una estación... Puede regresar, pero no le esperes, va y viene como las estaciones del año.

Cuando alguien llega por una vida entera…
Te enseña lecciones para toda la vida, cosas que debes construir para tener una formación emocional sólida. Tu tarea es aceptar la lección, amarle y poner en práctica lo que has aprendido en todas tus otras relaciones y áreas de tu vida.

Se dice que el amor es ciego, pero la amistad es clarividente


3 comentarios:

Ana dijo...

Hola,

Me encanto este blog de "Nadie llega a tu vida por azar"


Wow... me dejo impactada y diciendome a mi misma ... si esto es muy cierto lo que dice Jorge.

Sabes me ayudaste a entender mejor acerca de porque llegan las personas a nuestras vidas y el porque algunas se van.


-Ana

glapar dijo...

Es cierto, ninguna persona llega a nuestra vida por coincidencia, tampoco los sucesos; ambos llegan a nuestras vidas porque nosotros así lo quisimos y porque algo debíamos aprender de esa persona o situación. Es por esta razón que el caos que presencia nuestra alma con la partida de un ser querido o la presencia de una situación difícil no es la ocasión para dejarnos vencer, es la ocasión de transformación; es solo el momento crucial y propicio para volver a ascender, a renacer.

San ellar dijo...

En nuestra vida quienes estan son los que son Y solo el amor nos puede separar