13 de junio de 2007

Cambios en el Sistema Solar


Plutón (Pluto en inglés) fue descubierto el 18 de febrero de 1930 por el astrónomo estadounidense Clyde William Tombaugh y desde entonces fue conocido como "el noveno planeta de nuestro Sistema Solar". Sin embargo, desde septiembre pasado ha dejado de serlo y ahora sólo es uno más de los miles de asteroides que giran alrededor del Sol...

El nombre "Pluto" fue sugerido en 1930 por Venetia Phair, una niña inglesa de 11 años, y aunque se ha dicho que propuso el nombre inspirada en el famoso perro de Disney, Venetia, quien es hoy una venerable profesora retirada de 87 años, aclara que “por ese tiempo estaba muy interesada en la mitología griega y romana y otras leyendas”.

Hoy en día, la organización encargada de bautizar a los cientos de cuerpos celestes que se descubren cada mes, es la Unión Astronómica Internacional (IAU por sus siglas en inglés) que generalmente les otorga el nombre proporcionado por el descubridor. Sin embargo, para poder usar el nombre de una persona o de algún suceso histórico, deben haber transcurrido mínimo 100 años desde el fallecimiento o de la ocurrencia del suceso. Los nombres no pueden tener más de 16 caracteres y deben ser de fácil pronunciación.

Los astrónomos llevaban muchos años discutiendo sobre la definición de planeta, centrados principalmente en el tamaño y la forma de los cuerpos celestes que orbitan alrededor del Sol, ante lo cual Plutón, el más pequeño de los nueve tradicionales, estuvo siempre en la cuerda floja y el reciente descubrimiento de un objeto de mayor tamaño, apodado “Xena”, complicó aun más su futuro como planeta...

Desde Agosto de 2006 la IAU adoptó una nueva definición de planeta, quedando Plutón por fuera definitivamente. Los nuevos requisitos para un cuerpo celeste poder calificar como planeta son:

1. Orbitar alrededor de una estrella pero sin ser capaz de generar reacciones nucleares de fusión (ya que eso le convertiría en una estrella).
2. Tener suficiente masa para que propia gravedad lo convierta en aproximadamente esférico por equilibrio hidrostático.
3. Haber limpiado su órbita de otros objetos.

Por lo tanto, los planetas del sistema solar seguirán siendo sólo ocho: Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Todo lo demás son planetas enanos, satélites, asteroides, meteoritos, cometas y residuos varios.

El 7 de Septiembre de 2006 el "Pobre Pluto" dejó de ser un planeta y el Minor Planet Center (MPC), la organización oficial responsable de recoger datos sobre cometas y asteroides de nuestro sistema solar bajo el auspicio de la IAU, le asignó el número de asteroide 134340. Los satélites (anteriormente lunas) que acompañan a Plutón: Charon, Nix e Hydra son considerados ahora parte del mismo sistema y no se les asignaron números de asteroides individuales, sino 134340 I, II y III respectivamente.

Hasta dicha fecha habían sido reconocidos 136,563 asteroides en el sistema solar. Otros objetos considerables que recibieron números de asteroide fueron Xena (2003 UB313) ahora bautizado "Eris" y los cuerpos recién descubiertos del cinturón de Kuiper Belt: 2003 EL61 y 2005 FY9, se conocen ahora con los números 136199, 136108 y 136472 respectivamente.

Fuentes:
http://www.mathiaspedersen.com/3dportfolio_poor_pluto_high.html
http://www.genciencia.com/2006/08/24-ya-tenemos-nueva-definicion-de-planeta
http://www.genciencia.com/2006/08/12-cambiando-la-definicion-y-el-numero-de-los-planetas
http://www.space.com/scienceastronomy/060911_pluto_asteroidnumber.html

5 de junio de 2007

Jesús no murió en la cruz

Miguel Lorente*, médico forense y profesor asociado de Medicina Legal en la Universidad de Granada - España, ha levantado una gran polémica con la publicación de su libro "42 Días. Análisis forense de la crucifixión y la resurrección", editado por AGUILAR.

Lorente estudió en detalle las últimas horas de Jesús narradas por los Evangelios, destacando lo excepcional del proceso que lo llevó a la cruz, en el que reitera que todo fue atípico: el juicio, la condena y la misma ejecución. Incluso la circunstancia de la recuperación del cuerpo para darle sepultura ya que a los reos se les dejaba pudrir o devorar por los animales.

Adicionalmente, realizó un pormenorizado análisis forense de la Sábana Santa de Turín, que considera el auténtico sudario que envolvió el cuerpo de Jesús.

¿Latía aún el corazón de Jesús cuando su cuerpo fue descolgado de la cruz?
La conclusión final del minucioso estudio científico es que Jesús no murió en la cruz sino que permaneció en un estado de coma o "muerte aparente", causado por las torturas sufridas, y que al ser descolgado por sus discípulos y acostado en el suelo, una vez se distribuyó mejor la sangre por su organismo facilitando los mecanismos respiratorios, logró despertar unas horas después.

En los siguientes días Jesús se reunió con sus apóstoles y se apareció en varias ocasiones a distintas personas, hasta que el día 42, tras la crucifixión, ascendió a los cielos, según las Escrituras. Sobre este periodo, que dio título al libro, Miguel Lorente admite que no es fácil determinar nada. En su opinión, Jesús estaba muy afectado por las secuelas de la flagelación y la crucifixión. «No murió en la cruz, pero murió por la cruz», concluye Lorente.

Entrevista con el autor


La siguiente entrevista a Miguel Lorente* fue realizada por 20Minutos.es y publicada el 26/May/07:

¿Se puede hacer un análisis forense 2000 años después y sin cadáver?
Sí. No será completo porque faltan elementos, pero siguiendo la estructura del análisis forense y criminalístico podemos analizar elementos físicos de la época y verificar su autenticidad. Por ejemplo, la presencia en la Sábana Santa de restos de polen de Jerusalén de la época en que vivió Jesús. La Sábana Santa de Turín no muestra señales, según Lorente, de rigidez cadavérica

¿Qué elementos sostienen su teoría?
En la Sábana Santa hay indicios de vitalidad en el cuerpo de Cristo. Los restos de sangre indican que existía coagulación, algo imposible en un cadáver. Asimismo, la imagen dibujada en el sudario muestra una hipertonía muscular que no se corresponde con la rigidez cadavérica. Las contracturas en diferentes partes del cuerpo pudieron deberse al shock traumático provocado por la pasión y la crucifixión. De ahí el coma.

¿Qué pasó después?
Los restos del sudario muestran que el cuerpo fue lavado según la tradición judía, con mirra y aloe. Es probable que quienes se encargaron del cuerpo percibieran signos de vida y cuidaran de Cristo hasta que despertó. La falta de conocimientos científicos de la época hizo que se explicara el fenómeno como la resurrección al tercer día.

¿Ha derribado la ciencia un dogma de fe?
No pretendo ir en contra de la fe sino explicar una situación extraordinaria para la época. Ciencia y fe son dos planos distintos que no deben mezclarse. La ciencia no va a desbancar ninguna creencia y la fe no debe basarse en elementos materiales para demostrar sus dogmas. No pretendo ir en contra de la fe sino explicar una situación extraordinaria para la época.

¿Le han llamado ya del Vaticano o de la Conferencia Episcopal?
De momento no porque es pronto. Posiblemente alguien verá la polémica en mi libro, aunque nunca lo he pretendido. Entiendo que tiene un titular difícil porque la materia que analiza es muy sensible. Sin embargo, es posible compatibilizar los dos planos de los que hablaba antes.

¿Es usted creyente?
Sí. Fui criado en la fe católica y aunque soy crítico con algunas cosas de la Iglesia, aún queda el sentimiento profundo; eso sí, sin la imagen de Dios como el señor de la barba blanca. Es bueno criticar lo que uno comparte.

¿Qué opinan los espíritus del Grupo Elron?
Como complemento a la información anterior, he querido incluir otro punto de vista diametralmente opuesto sobre el mismo asunto... Se trata de las enseñanzas de supuestos "maestros espirituales" consultados telepáticamente a través de un médium en el Grupo Elron.

Los nuevos lectores pueden consultar la Historia del Grupo Elron en este mismo Blog, y no sobra aclarar que no hago parte de dicho grupo ni creo en toda la información publicada en sus páginas web. Si bien creo que el fenómeno de la "canalización de espíritus" es real, recomiendo darles la misma credibilidad a sus mensajes que a los emitidos por cualquier ser humano y analizarlos con el mismo escepticismo que lo haríamos ante un mensaje emitido por cualquier desconocido.

Horacio Velmont, fundador y editor responsable del Grupo Elron, respondió lo siguiente al ser cuestionado sobre el nuevo libro de Miguel Lorente*:

"En lo único que acierta el doctor Lorente es que Jesús estaba vivo cuando fue bajado de la cruz. Bueno, algo es algo...

Infinidad de veces hemos dicho que el mayor error de los científicos -¿o seudocientíficos?- es tratar de resolver los misterios del plano físico de la misma forma que lo haría un pez, es decir, considerando que lo único que existe es el mundo de la pecera.

Así como en materia de peces no se puede eludir poner en la ecuación al gato, tampoco en materia de los sucesos aparentemente enigmáticos del plano físico se pueden eludir a los extraterrestres.

Tratar, como lo hace Lorente, de resolver el misterio de la resurrección de Jesús echando mano a explicaciones forzadas, cuando los Maestros de Luz ya han aclarado debidamente que fue resucitado por extraterrestres de Fulgor 5, donde fue conducido posteriormente para cumplir otra misión, bueno, eso es vivir en una caja de zapatos. Igualito que lo hizo Carl Sagan, que ignoró -¿cómo es posible?- que a pocos kilómetros de su residencia, en el Área 51, había un asentamiento extraterrestre desde hacía varias décadas.

En otras épocas era justificable que alguien esbozara una teoría desconociendo que ya había otra más verosímil, puesto que no existían los medios de comunicación masivos que hay en la actualidad. Pero no ahora.

Un investigador que se precie de tal y que quiera escribir un libro sobre un determinado tema, lo primero que tiene que hacer es investigar en la Red lo que otros han dicho al respecto. Esto casi nunca se hace y la prueba se encuentra en los psiquiatras y los psicoanalistas, que aún no han descubierto a Dianética, a pesar de que hace más de medio siglo que ya ha sido publicado el famoso libro de L. Ronald Hubbard "Dianética, la ciencia moderna de la salud mental". Si esta investigación previa no se hace, se corre el riesgo de querer descubrir la forma de hacer fuego ignorando que ya fueron inventadas las cerillas...

Quizás, los investigadores "serios" hacen con los Ovnis como los puritanos con el sexo: "De eso no se habla". Entonces, al no poner a los extraterrestres en la ecuación, aunque sea para descartarlos, terminan diciendo disparates, como el doctor Lorente.

Y ésta es toda la sencilla historia."

Artículos relacionados o complementarios:
HoyDigit@l: «Cristo no murió en la cruz» (4/Jun/07).
20Minutos.es: Un libro afirma que Jesucristo no murió en la cruz sino que cayó en un coma de tres días (24/May/07).
Grupo Elron: Miguel Lorente.
Grupo Elron: El mito de la resurrección de Jesús.
Grupo Elron: La Transfiguración de Jesús - Un relato bíblico tergiversado.
Grupo Elron: La resurrección de Lázaro y la muerte cerebral.
Grupo Elron: Magonia y el Santo Sudario.
Grupo Elron: Santo Sudario, ¿hay otro rostro de Jesús?
Grupo Elron: El Santo Sudario.
ElPeriódico.com: Ni murió en la cruz ni resucitó (13/Jul/07).

*Miguel Lorente nació en Almería - España en 1962. Doctor en Medicina y Cirugía, es medico forense y profesor asociado de Medicina Legal en la Universidad de Granada. Desde la infancia se sintió atraído por los milagros y los hechos extraordinarios recogidos en las Sagradas Escrituras. Como medico forense le asalto la idea y el interés por investigar sobre la muerte y la resurrección de Jesús. El resultado es el libro "42 días. Análisis forense de la crucifixión y la resurrección de Jesucristo".