14 de junio de 2007

El sexo según Tola y Maruja

En exclusiva para la Revista SoHo, las comadres paisas conversan sobre detalles íntimos de aquello. Por fortuna para los lectores, el artículo no se acompaña de fotos ilustrativas sobre las revelaciones de Tola y Maruja...

-Oítes Tola, vos y yo que casi nunca hablamos de aquello.

-Es que de aquello no se habla, Maruja. Nosotras fuimos criadas en una época en que no se hablaba de aquello.

-Muy cierto. A nosotras nos educaron sin mencionar nunca las partes nobles. Me acuerdo de una juetera que me pegó mi amá porque yo una vez dije en el desayuno: amá, me salió un pelo en la arepa.

-Menos mal que no dijites que en la panocha.

-Y me acuerdo cuando me vino la primera mestruación. ¡Santo sagrario! Qué susto Tola. Cuando me vi esa mancha roja en los calzones pensé que me había herido. Y me quedé callaíta, porque si le contaba a mi amá, ella iba a creer que había estado montando a pelo en caballo.

-Yo también, cuando me vino por primera vez la regla. Entre otras cosas Maruja, ¿por qué le dirán regla?

-Porque con eso se mide que una ya es señorita.

-Casi me muero del miedo. Pegué carrera a untame mertiolate porque creí que me había rajao en el mataculín.

-Y no existían las tales toballas sanitarias y nos tocaba ponenos cualesquier estropajo.

-Enteramente te digo, Maruja, que la educación sesual de nosotras fueron los chistes verdes de Cosiaca.

-Y las adivinanzas. ¿Te acordás de esa quizque: qué es una cosa cuadrada, peluda y rajada?

-Claro: la ruana. Es que una recibía la educación sesual con dichos. Si uno estaba por ejemplo jugando con un primo y él le ponía a uno una llave por detrás y le arrimaba sin querer el negocio, ahí mismo decía algún adulto mal pensao: entre primos y parientes son los besos más ardientes.

-O si uno estaba jugando de manos con un muchacho, ahí mismo gritaba alguno: juego de manos, mano al banano.

-También decían una canción: así fue que empezaron papá y mamá y ya somos catorce y esperan más.

-Práticamente uno recibía la educación sesual de las primas, que eran más atembadas que uno. Por ejemplo, mi prima Eumelia me esplicó una vez cómo saber si una mujer ya no era señorita.

-¿Cómo?

-Caminaba garetas.

-Y a mí me dijeron que eso se sabía en la cañita de la mano, en los dos tendones que salen de la mano: si estaban muy abiertos, adiós virginidá.

-Antes había decencia, Maruja. Cuando en la escuela nos daban tarde deportiva y nos llevaban a una manga con quebrada, mi amá me alvertía que no me bañara en el mismo charco de los muchachos que porque podía quedar en embarazo.

-Y a mí me tenían prohibido bailar. Mi amá decía que el baile no era para señoritas, que los hombres aprovechaban para abejorriar y hacer propuestas.

-Muy cierto, Maruja. Yo me acuerdo de un baile al que me dejaron ir porque iba con una tía y el esposo. Era unas vísperas de matrimonio y había música de cuerda. Entonces en un descuido de mi tía, me sacó a bailar don Delfín, el marido de mi tía. Y aprovechando la oscuridá, porque estábamos en el campo y la luz era con lámpara de caperuza, este viejo empezó a macizame y a decime que yo estaba muy bonita.

-¡Que oscuridá!

-Y me hizo bailar tres piezas seguidas, apretándome como bulto en enjalma y diciéndome que qué rico perdenos los dos solitos pal rastrojo a hacer groserías. Hasta que me le planté y le dije: don Delfín, yo sigo bailando con vusté, pero si se pasa la linterna pal bolsillo de atrás.

-El baile era muy peligroso Tola. En mi familia solamente bailaban bolero las casadas, y eso que con los maridos. A mí cuando me dejaban bailar tenían que ser ritmos que se bailaran despegao: contradanza, casachó, mapalé.

-Nos tocó una época muy inocente Maruja. Cuando yo me cuadré de novia con Ananías, que me acuerdo que me pidió la arrimada en una salida de misa, primero me hacía la visita por la ventana, después en la puerta, después lo ascendió mi amá al zaguán y el premio mayor fue dejalo dentrar a la sala.

-Ya en la sala era pedir la mano.

-Pero la visita en la sala era con candelero, con mi amá aplastada en el mueble en medio de Ananías y yo. Y se hacía la desentendida bordando, pero mentiras que era pendiente de todo.

-¿Y cuándo te cogió la mano Ananías?

-¡Uf!, al mucho tiempo de estar conversando, que me maluquié y él me cogió la mano pa medime el pulso.

-¿Y te acordás del primer beso?

-Nunca se me olvida: fue al mes y punta de casaos. Es que Ananías nada que me daba un pico y yo no me atrevía a besuquialo porque él mantenía el cigarrillo en la boca. Hasta que me resolví y lo besé: aquí tengo la cicatriz del quemón.

-Yo pensaba Tola que esa cicatriz era que te habían dao fuegos.

-Éramos muy bobas Maruja y llegábamos al matrimonio sin saber de la misa la media.

-No me hagás acordar Tola bendita de mi noche de bodas. ¡Qué desastre! Como era pecao que lo vieran a uno en pelota, yo no le dejé prender la luz a Tista y el pobre se me vino a tientas y se dio un golpe el macho en la baranda de la cama, en plena espinilla. Entonces del dolor y la rabia no se le cosiampiró el, cómo te dijera, la herramienta. Y no pudimos hacer aquello.

-En cambio a mí me fue peor Maruja: cuando Ananías me pretendía era muy tomatrago, pero medio se compuso en el noviazgo porque mi amá siempre lo revisaba cuando llegaba a haceme visita. Mi amá se le paraba al frente y le decía: Ananías, hágame el favor y me sopla un ojo.

-¿Entonces se regeneró pa casase?

-Muy juicioso mientras estuvimos de novios. O muy solapao, porque en la fiesta del matrimonio se le abrió el guargüero y bogó como macho asoliao. Y bien borracho bregó a dentrame cargada a la pieza y me dejó caer y me fraturé el huesito de la alegría. Entonces me tuvieron que enyesar la cadera y parte de la horqueta.

-¿O sea que tuvieron que aplazar aquello?

-Hasta que me quitaron el yeso y ahí sí pudimos consumar.

-¿Y qué sentites?

-Nada del otro mundo Maruja. Ananías se me montó encima y empezó a pujar como un asmático y al ratico aceleró y hacía morisquetas y bizcos.

-¿Y cómo vites en la oscuridá?

-Yo mantengo una veladora prendida a San Nicolás de Tolentino en el nochero. Entonces se me desmadejó encima y enseguida se paró.

-¿Quién?

-Ananías. Se paró, prendió un cigarrillo y salió.

-¿Y no te dio ni las gracias?

-Me dijo: mi Dios le pague mija. Y yo le contesté: amén pa las ánimas mijo. ¿Y vos Maruja, qué sentites la primera vez?

-Lo que te diga es mentira Tola. Yo me había tomao una pastilla pa los nervios y eso me embotó la cabeza y medio sentí que Tista se trepó encima y resopló y al momentico se bajó, prendió el foco y se sentó en la cama a leer El Colombiano. Yo me quedé recostada mirando pal techo y descubrí una gotera y me levanté y puse a remojar los frisoles.

-¿Entonces vos toda la vida hicites aquello con la luz apagada?

-Sí Tola. Por recato y por otra cosa que no le he contao a nadie y que no saben sino los médicos que me han revisao.

-¿Qué Maruja?

-Te voy a contar, pero jurame, Tola, que no vas a contar.

-Palabra pa mi Dios.

-Tengo un lunar gigante, una mancha morada desde el pezón derecho hasta casi el ombligo. Hacé de cuenta el mapa de Rusia, pero vertical.

-No fregués.

-Oites Tola, ¿y vos también has hecho siempre aquello, vos debajo y tu marido encima?

-Siempre. Una vez, como a los diez años de casada, una amiga me dijo que uno se podía hacer arriba. Entonces le dije a Ananías: Nano, acuéstese un momentico yo pruebo una cosa, y me le monté encima. ¡Virgen del Carmen! Ananías se paró como un resorte y me dijo que qué era eso, que parecía una vagamunda, que lo respetara.

Fuente: SoHo - El sexo según Tola y Maruja

13 de junio de 2007

La tumba perdida de Jesús


Pocos documentales de televisión han dado tanto que hablar, por el renombre del productor que lo firma, James Cameron -ganador de un Oscar por Titanic- y por su polémica temática.

"La tumba perdida de Jesús" se estrenó el pasado 4 de Marzo en EE.UU. en el Discovery Channel y logró la mayor audiencia conseguida por la cadena desde septiembre de 2005: 4.1 millones de espectadores.

El documental ofrece en exclusiva lo que podría convertirse en el hallazgo arqueológico más revelador de la historia o uno de los grandes fraudes televisados de los últimos años: La revelación de que Jesús y María Magdalena podrían haber sido enterrados en ellos, que eran una pareja y podrían haber tenido un hijo en común de nombre Judas.

La historia comienza en marzo de 1980, cuando un grupo de trabajadores israelíes que construían un complejo de edificios en el distrito de Talpiot, en el Este de Jerusalén, encontraron una tumba conocida como "Osario de Jacob" (James Ossuary) con 10 osarios de piedra caliza, nueve de los cuales permanecen todavía bajo la custodia de la Autoridad de Antigüedades de Israel. La tumba fue sellada nuevamente y sobre ella se construyó el complejo residencial.

Los análisis científicos realizados a los osarios y las evidencias físicas halladas en la tumba aportan reveladores datos sobre la posibilidad de que dicha tumba podría haber albergado los restos de Jesús de Nazareth y su familia.

Se comprobó que las cajas de piedra caliza que conservaban los huesos efectivamente se utilizaban como ataúdes en el Jerusalén del siglo I y seis de ellas incluían inscripciones de varios nombres del Nuevo Testamento como "Jesús hijo de José", "María", "Mariamene e Mara", "Mateo", "Yose" y "Judas hijo de Jesús".

El descubrimiento fue registrado en 1994 en el catálogo de patrimonio arqueológico del Estado de Israel pero no trascendió debido a lo común de esos nombres entre los hebreos en el primer siglo después de Cristo, época de que datan los vestigios.

Hallazgo cuestionado
Sin embargo, poco antes de la presentación a la prensa del documental, el profesor Amos Kloner, de la Universidad Bar-Ilan y arqueólogo oficial del Distrito de Jerusalén, que supervisó las excavaciones de la misma tumba en 1980, y es autor de numerosas obras sobre los descubrimientos, señaló que las afirmaciones del documental “son sólo una farsa publicitaria, un excelente material para una película de televisión, pero un total sin sentido, algo absolutamente imposible”. “La afirmación de que la tumba (de Jesús) ha sido encontrada no está basada en ninguna prueba y es solo una maniobra para vender”.

No obstante, según el profesor de Estadística de la Universidad de Toronto, Andrey Feuerverger, "sólo hay una posibilidad entre 600 de que los restos correspondan a otra familia que la de Jesús". Feuerverger dijo que basa su cálculo estadístico en datos arqueológicos, testimonios documentales, índices de probabilidades y "las primeras pruebas de ADN efectuadas en los restos".

De acuerdo con esas pruebas, "los restos de quien se identifica como Jesús, hijo de José y los de Mariamana (María Magdalena) demuestran que ambas personas no estaban emparentadas por lazos de sangre", por lo que presupone que eran "marido y mujer".

El director James Cameron dice que el hallazgo está respaldo en análisis estadístico y ADN. “Creo que lo que este descubrimiento hace es celebrar la existencia real de esas personas, este hombre que tuvo una visión hace 2 mil años y la comunicó a las personas, y del modo ascendente en que se diseminó por el mundo en los siglos siguientes y que ha resonado hasta nuestros días”, señaló Cameron. "Sé que dirán que tratamos de minar el cristianismo. Nada más lejos de la realidad". "Hicimos nuestra tarea, presentamos el caso y ahora el debate puede comenzar".

Para la Iglesia Católica y ortodoxa, la verdadera tumba donde fue sepultado Cristo antes de resucitar se encuentra bajo la iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén, mientras que los protestantes sitúan el lugar un poco más al norte, fuera de las murallas de la ciudad. Ninguna de las tres reconoce descendencia alguna a Jesús.

Los cineastas utilizan este hallazgo para asegurar que el ataúd marcado como "Judas, hijo de Jesús" contiene los restos del hijo de Jesús y María Magdalena. Sin embargo, aseguran que el descubrimiento de la tumba no significa que Jesús no haya resucitado tres días después de su muerte, una creencia considerada sagrada para los católicos.

Investigación inconclusa
Como se muestra en el documental, el director Simcha Jacobovici y su equipo utilizaron cámaras robot para localizar nuevamente la tumba, pero después de acceder brevemente al lugar, siguiendo las regulaciones locales, los cineastas tuvieron que sellar nuevamente el acceso a tumba con la esperanza de regresar algún día para conducir sus análisis mucho más lejos.

Los vecinos de la zona están contentos con la atención que la tumba y el documental les ha traído. "Significa que el precio de nuestras casas subirá porque los cristianos querrán vivir aquí", aseguró uno de ellos.

En definitiva, el documental sigue de cerca una investigación realizada para descubrir las identidades y la relación de parentesco que existía entre los restos de 10 osarios, que aunque fueron originalmente descubiertos hace más de 25 años, nunca se consiguieron relacionar de manera concluyente.

Fuentes:
Discovery - Jesus Family Tomb Believed Found
Aciprensa - “Tumba de Jesús es una farsa publicitaria"
Wikipedia - James Ossuary

BBC - ¿La tumba perdida de Jesús?
Televisa - La tumba perdida de Jesús

Antena 3 y James Cameron "desentierran" la tumba de Cristo